En casi todos los procesos de producción de las industrias láctea, cervecera, de bebidas, vinícola, de zumos y otras plantas alimentarias, los manómetros y sensores para la medición de la presión contribuyen de manera significativa a garantizar el funcionamiento y la eficiencia de los procesos y a asegurar la calidad de los productos. El control de alta precisión de la presión del proceso y la protección fiable contra la contaminación durante el proceso en curso son criterios decisivos en tales aplicaciones. En la industria farmacéutica, se exigen requisitos aún más estrictos en cuanto a la calidad de los materiales y, a menudo, también en cuanto al cumplimiento preciso de las especificaciones de presión, que se consiguen mediante sensores de presión especiales para aplicaciones farmacéuticas y biotecnológicas. También hay disponibles versiones especiales para presiones muy bajas, muy altas o para la medición de la presión diferencial o remota.